viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Qué es la Gestión Ambiental?

La gestión ambiental es un proceso que está orientado a resolver, mitigar y/o prevenir los problemas de carácter ambiental, con el propósito de lograr un desarrollo sostenible, entendido éste como aquel que le permite al hombre el desenvolvimiento de sus potencialidades y su patrimonio biofísico y cultural y, garantizando su permanencia en el tiempo y en el espacio.

Un programa de Gestión Ambiental pretende encontrar respuestas adecuadas a los problemas suscitados en la relación de la sociedad y la naturaleza. Para ello, emprende acciones tendiente a generar y rescatar conocimientos; monitorear las incidencias de las políticas públicas sobre la población (especialmente, hombres y mujeres pobres del área rural) y los recursos del territorio; y sistematizar las experiencias para la construcción del modelo de desarrollo alternativo a que aspira la sociedad. (Red de desarrollo sostenible de Colombia).


La ley 99 de 1993 define en su artículo 3 el desarrollo sostenible de la siguiente manera: “Se entiende por desarrollo sostenible el que conduzca al crecimiento económico, a la elevación de la calidad de vida y al bienestar social, sin agotar la base de recursos naturales en que se sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de las generaciones futuras o utilizarlo para satisfacer sus propias necesidades”.

Una mirada desde Colombia

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lunes, 7 de noviembre de 2011

Importancia de la seguridad alimentaria y los agrocombustibles en siglo XXI


LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y LOS AGROCOMBUSTIBLES


 

Ante el agotamiento de las reservas de petróleo y su consecuente subida de precios, así como la necesidad de los países industrializados de cumplir con sus compromisos del Protocolo de Kyoto de reducir sus emisiones de GEI, las fuentes de energías renovables y con ella los agrocombustibles  aparecen como protagonistas en la escena internacional. 

Diversos estudios demuestran que la producción de agrocombustibles a gran escala y en función del gran capital trae consigo una serie de efectos negativos tanto sociales como ambientales que conllevan a un análisis detallado de la sostenibilidad de estas producciones en el tiempo.    

El tema de la seguridad alimentaria y su relación con la producción de agrocombustibles es bien polémico. Los defensores de esta fuente de energía alternativa aseguran que la actual subida de los precios de los alimentos no se debe al auge en la producción de agrocombustibles  

Sin embargo hay estudios realizados, donde los agrocombustibles aparecen como uno de los principales causantes de la crisis alimentaria (Banco Mundial, 2007; OCDE-FAO 2007) 
En la Cumbre Mundial sobre Alimentación celebrada en el año 1996 en Roma     se plantea que : “Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana. Los cuatro pilares de la seguridad alimentaria son la disponibilidad, el acceso, la utilización y la estabilidad”. (Comité de Seguridad Alimentaria Mundial) .


Por disponibilidad de alimentos se entiende la existencia de cantidades suficientes de alimentos de calidad  adecuada, suministrados a través de la producción del país o de importaciones (comprendida la ayuda alimentaria).

La disponibilidad de suministros alimentarios podría verse amenazada por la producción de agrocombustibles si la tierra y otros recursos productivos se desvían de la producción de cultivos alimentarios. 

La mayor competencia entre los cultivos alimentarios y energéticos viene dada por la disponibilidad de tierras. Un detalle inquietante es que la mitad del incremento del área cultivada mundial de los últimos cuatro años corresponde a biocombustibles (Trostle, 2008).  

Estudios conjuntos de CEPAL y FAO  han generado análisis que  presentan la superficie potencialmente utilizable por la agricultura, asumiendo que sobre ella se pueden implantar los nuevos cultivos para generar combustibles. La mayor disponibilidad para ampliar este tipo de agricultura, se encuentran en Brasil, Bolivia, Argentina, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay (citado por Honty G y  Gudynas., 2007)  


La Unión Europea con sus metas de 10% de agrocombustibles para incorporar  al diesel en el 2010 y 20% en el 2020 requiere de agrocombustibles provenientes de los países del Sur, que deben dedicar espacios cultivables para estas producciones.  

En varios países  de la región se da un conflicto entre alimentos destinados a la demanda interna, y alimentos para exportación. En América Latina se encuentran por lo menos cinco países que presentan altos niveles de subnutrición mientras que son importantes  agro-exportadores: Bolivia, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay (tabla 1).  Los agrocombustibles tienen todos los atributos para acentuar estos conflictos, ya que pueden tener niveles de rentabilidad mayores que los obtenidos con los alimentos, y en especial cuando son exportados 



Un ejemplo de esto es la situación en la región centroamericana donde la producción de los agrocombustibles está ligada a la inseguridad alimentaria, ya que en los últimos años Guatemala, Nicaragua y Panamá, se han convertido en importantes proveedores de etanol hacia la Unión Europea.  En el 2007 Guatemala produjo cerca de 800 mil litros de etanol en el marco del Acuerdo de Asociación entre la UE y Centroamérica.  Para lograr esta producción  grandes superficies de tierras antes en manos de familias campesinas dedicadas al maíz y al arroz han sido desplazadas por empresas privadas que han intensificado los cultivos destinados a generar agrocombustibles, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria del país, que cuenta con uno de los índices de desnutrición más alto del continente. 

En Colombia la palma africana fue introducida deforestando miles de hectáreas de bosque tropical húmedo. Este país en 2003 contaba con 118.000 hectáreas de palma africana, tres años más tarde se incrementó a 285.000 hectáreas, y para el 2012 pretenden llegar al millón de hectáreas (Cruz, 2008). 

¿Quiénes se benefician con las grandes producciones de agrocombustibles?

Como se ha visto, los  agrocombustibles, bajo esquemas funcionales al agronegocio transnacional, tienen un impacto adverso en la seguridad alimentaria. Esto se debe a varios factores analizados como son el uso de tierras que se destina a la producción de los mismos desplazando a otros cultivos, la utilización de materia prima para la producción de agrocombustibles que puede ser utilizada para la alimentación, lo que provoca la subida de los precios de estos cultivos. Todo esto se une al tema de los problemas ambientales asociados a estas producciones 

El auge de las producciones de agrocombustibles  viene aparejado, en muchos casos,  de  la alianza  de multinacionales petroleras, biotecnológicas, automotrices, de granos y de instituciones financieras. Estas transnacionales del agronegocio  son los grandes beneficiarios del mercado de los agrocombustibles.

Los agrocombustibles  pueden aportar soluciones  a problemas energéticos a  nivel local, respetando la biodiversidad, la calidad de los suelos y del agua, la soberanía alimentaria y la agricultura campesina, siempre que se inserten adecuadamente en programas de desarrollo socioeconómico que consideren las prioridades de esas comunidades, en contraste con aquellas fórmulas de producción que los utilizan  como fuente de acumulación del capital de grandes negocios transnacionales.